3. La Sonata Clásica

Durante el periodo clásico la sonata adquiere un papel destacado, marcando una evolución respecto al género barroco. Uno de los cambios más importantes es la reducción de los movimientos a tres: rápido, lento, rápido. El movimiento lento inicial de la sonata barroca desaparece, aunque en algunas obras de Beethoven reaparece como una introducción lenta que precede al movimiento rápido principal.

Por otro lado, el cambio de estilo se refleja en la estructura y el tratamiento de los materiales musicales. Se establece una jerarquía clara en el plano vertical entre melodía y acompañamiento. Los diferentes temas también se organizan jerárquicamente, lo que influye directamente en la estructura de la obra. La forma binaria barroca es reemplazada por una forma ternaria, el fraseo asimétrico deja paso al fraseo simétrico, y el enfoque estático del material musical evoluciona hacia un desarrollo motívico más dinámico.