4. La Forma Sonata

4.1. La Exposición

La exposición de una Forma Sonata presenta el material melódico-motívico que se utiliza a lo largo de todo el movimiento y articula el movimiento de la tónica a la dominante de varias maneras, logrando que adquiera el carácter opuesto. El carácter esencial de esa oposición podría definirse como una disonancia a gran escala: el material ejecutado fuera de la tónica es disonante con respecto del centro de estabilidad, es decir, la tónica.

La exposición contiene tres secciones temáticas principales: el tema principal (A), la transición y el tema subordinado (B).


4.1.1.      El tema principal (A)

El tema principal presenta el principal material melódico-motívico de la forma sonata en un contexto tonal y de estructura de frase estable.

El tema está relativamente cohesionado en su organización formal y a menudo se estructura como un tipo de tema convencional, como los tratados en la UD2 de este libro (frase, periodo binario, ternario, temas compuestos, etc.). La forma de periodo binario es particularmente adecuada para abrir una exposición de sonata. Las formas ternarias son relativamente infrecuentes. A su vez podemos encontrar que la estructura de los grupos temáticos puede ser tanto simétrica como asimétrica.

El tema principal confirma la tonalidad inicial mediante algún tipo de cierre cadencial, normalmente un CP, a veces una Semicadencia (SC en adelante) (especialmente en movimientos en modo menor), o más raramente una Cadencia Imperfecta (CI en adelante). Una exposición contiene ocasionalmente dos temas principales distintos, cada uno de los cuales termina con un CP, para formar un grupo temático.

4.1.2.      La Transición o Puente

La segunda sección temática de una exposición en forma de sonata es la transición.

El término puente aparece a veces aquí porque esta sección conduce del tema principal el tema subordinado (B). La transición es, por tanto, una sección temática intermedia dentro de la exposición.

La transición de una exposición de sonata cumple tres funciones principales:

  1. Desestabilizar la tonalidad inicial, para que la tonalidad subordinada pueda emerger como una tonalidad en competencia dentro de la exposición.
  2. Aligerar la organización formal, una forma de desestabilización frase-estructural
  3. Liquidar el material motívico característico (especialmente hacia el final de la transición), con el fin de «despejar el escenario» para la entrada del tema subordinado.

El objetivo armónico de una transición es la armonía de dominante, la mayoría de las veces de la tonalidad subordinada, pero ocasionalmente de la tonalidad de origen. Esta dominante suele articularse mediante una semicadencia.

Las transiciones pueden clasificarse en tres categorías básicas en función de su organización tonal.

  1. Transición modulante. La mayoría de las transiciones desestabilizan la tonalidad inicial modulando realmente a la tonalidad subordinada (terminando allí con armonía dominante).
  2. Transición no modulante. Una minoría significativa de transiciones permanece en la tonalidad inicial. La desestabilización de la tonalidad se produce al final de la transición que termina con armonía de dominante. Desde un punto de vista de la tonalidad original la transición terminaría con una SC. El tema B comienza entonces con una modulación directa a la nueva tonalidad.
  3. Transición Mixta. En esta categoría, una primera parte no modulante va seguida de una segunda parte modulante. La segunda parte comienza en la tonalidad de origen, aunque no necesariamente con armonía tónica, y a menudo alude al material de apertura del tema principal.

Una transición suele abrirse empleando una de estas estrategias compositivas:

●       Nuevo material melódico-motívico, apoyado por la armonía de tónica de la tonalidad inicial.

●       Material extraído del principio del tema principal, también apoyado por la tónica de la tonalidad inicial.

●       Una falsa sección de cierre, una serie de codettas del tema principal que se entienden como el verdadero comienzo de la transición.

●       Un cambio inmediato a una región no tónica (normalmente VI).

La mayoría de las transiciones concluyen con una suspensión sobre la dominante, que generalmente presenta una liquidación de motivos y texturas con el fin de preparar el camino para la aparición de material del tema subordinado.

4.1.3.      El Tema Subordinado (B)

La tercera sección temática que compone una exposición en forma sonata es el tema subordinado. Esta sección temática conclusiva a gran escala dentro de la exposición se caracteriza principalmente por su contraste con el tema principal, una organización formal más laxa y un final requerido con una Cadencia Perfecta (CP en adelante) en la tonalidad subordinada.

El tema subordinado de una exposición de sonata cumple tres funciones principales:

  1. Contrastar con el tema principal, con el fin de apoyar temáticamente el contraste tonal de las tonalidades de inicio y subordinadas.
  2. Aligerar la organización formal, especialmente a través de extensiones y expansiones, dar peso retórico y dramático a la tonalidad subordinada.
  3. Confirmar la tonalidad subordinada con una cadencia perfecta.

El material melódico de apertura de muchos, pero de ninguna manera todos, los temas subordinados son de naturaleza melodiosa y lírica y, a menudo, se establece en una dinámica de piano. Pero a diferencia del tema principal, los temas subordinados muestran diversas ideas motívicas, y hacia el final de la exposición tienden especialmente a volverse altamente enérgicos, dramáticamente cargados y dinámicamente agresivos a medida que la música se acerca a la CP de confirmación.

La organización fraseológica de la mayoría de los temas subordinados es en periodos; Así, encontramos regularmente funciones de presentación, continuación y cadencial.

Una exposición relativamente corta puede traer un solo tema subordinado. La mayoría de las exposiciones, especialmente las que se utilizan en los primeros o últimos movimientos de una Forma Sonata, contienen múltiples temas subordinados. Se forma así un grupo temático en el que cada tema independiente debe cerrarse con una CP.

La CP final en la tonalidad subordinada suele ir seguida de una sección de zona cadencial, también llamada codetta. La zona cadencial en sí puede ser seguida por una breve retransición, que ayuda a efectuar un regreso suave a la tonalidad de inicio para la repetición de la exposición.