El Clasicismo. Los 2º, 3º y 4º movimientos de Sonata.
2. La forma ternaria
La mayoría de los ciclos instrumentales en el período clásico contienen al menos un movimiento que se realiza en un tempo lento o moderadamente lento (Adagio, Largo, Andante). Este movimiento normalmente ocupa una posición interior en el ciclo y generalmente se establece en una tonalidad contrastante, típicamente la subdominante de la tonalidad general del ciclo. A veces, el movimiento lento se establece en la modalidad contrastante de esa tonalidad.
Como su nombre lo indica, la forma ternaria consta de tres partes. Las dos partes externas, que funcionan como un tema principal (A), normalmente tienen el mismo contenido musical básico. La segunda parte denominada tema interior (B) crea su contraste más evidente con el tema principal a través del cambio modal, es decir, modulando a una tonalidad en un modo opuesto al presentado en el tema principal, aunque a veces el tema interior se establece en otra región tonal. La tercera parte recupera el tema A, podemos encontrar esta presentación del tema principal de manera literal aunque frecuentemente puede experimentar transformaciones.
De esta manera podemos encontrar la siguiente estructura general:
A B A’
'Ah vous dirae-je, Maman' "Twinkle, twinkle, little star" (canción popular)
Primera parte, Tema Principal (A)
El tema principal normalmente se construye como un periodo ternario (a veces un periodo binario). Comienza en la tonalidad de inicio y termina allí con una Cadencia Perfecta. La mayoría de las veces, una tonalidad subordinada se confirma en algún lugar dentro del tema principal, generalmente al final de su sección A, pero a veces dentro de su sección B.
Segunda parte, Tema interior (B)
El tema interior (B) contrasta con el tema principal en gran medida por estar situado en la modalidad opuesta. De este modo, a un tema principal del modo mayor le sigue un tema interior establecido en el modo menor de la misma tonalidad. La expresión italiana minore es añadida a menudo por el compositor para indicar este cambio modal. (Un tema principal en modo menor puede ser contrastado por un tema interior en modo mayor).
El tema interior puede tener diversas estructuras fraseológicas, pero la mayoría de las veces se relaciona con el periodo ternario. En algunos casos, el periodo ternario finaliza en una Cadencia Perfecta en la nueva tonalidad, siendo necesaria una retransición para establecer el retorno del tema principal en la tonalidad original.
De manera muy frecuente el periodo ternario se deja parcialmente incompleto, de esta manera alguna de sus secciones es eliminadas o transformada. En algunos casos, el consecuente no logra alcanzar su Cadencia Perfecta, y en su lugar surge una Semicadencia o una llegada a la dominante. En otras ocasiones, el antecedente se elimina por completo, y el tema termina con su sección consecuente, lo que resulta en un periodo ternario truncado o un periodo binario (antecedente – consecuente). En cada uno de estos casos, el final del tema interior en la armonía dominante ayuda a aún más el retorno del tema principal en la tercera parte de la forma.
Tercera parte, Retorno del Tema Principal
Ya que el tema principal se encuentra esencialmente en la tonalidad principal el retorno de éste no requiere de ningún ajuste tonal. Por lo tanto, la tercera parte suele estar estructurada de la misma manera que la primera parte, aunque a menudo con cambios ornamentales considerables. Una coda, que puede ser bastante extensa (especialmente con Beethoven), puede seguir el regreso del tema principal y, a veces, puede hacer referencia a material motívico del tema interior.