1. Introducción

La sonata es una de las formas musicales más influyentes y representativas del Clasicismo, una época marcada por la búsqueda del equilibrio, la claridad y la proporción en el arte. Esta estructura musical, generalmente dividida en tres o cuatro movimientos, se convirtió en el modelo principal para compositores como Haydn, Mozart y Beethoven, quienes exploraron sus posibilidades formales y expresivas en obras para piano, cuartetos de cuerda y sinfonías.

Cada movimiento de la sonata presenta características específicas que contribuyen a la coherencia y diversidad de la obra. El segundo movimiento suele destacar por su carácter lírico y pausado, utilizando formas como la forma ternaria o el Tema y Variaciones. Estas estructuras permiten un desarrollo temático en el que la melodía inicial se transforma, ya sea mediante elaboraciones armónicas, cambios de textura o contrastes dinámicos.

El tercer movimiento introduce una atmósfera más animada y rítmica, utilizando formas como el Minueto/Trío o el Scherzo (más típico en el Romanticismo aunque puede aparecer en Sonatas del Clasicismo tardío). Inspiradas en danzas cortesanas, estas estructuras aportan dinamismo al conjunto de la sonata, con secciones contrastantes que juegan con el carácter y la textura.

El cuarto movimiento cierra la obra con un despliegue de energía y creatividad. Aunque el Rondó y el Rondó-Sonata (Esta forma se tratará en la UD6) son las formas más habituales para este movimiento final, en ocasiones los compositores recurren nuevamente a una forma sonata, aunque más simple que en el primer movimiento, o un Tema y Variaciones. En esta versión reducida, se prescinde generalmente de un desarrollo extenso, centrando el interés en la exposición y la reexposición de los temas principales. Este uso de la forma sonata en el cuarto movimiento refleja la flexibilidad del modelo clásico y permite a los compositores dar una conclusión brillante y equilibrada a la obra.

 

El Ciclo de Sonata

Movimiento

I.

II.

III.

IV.

Tempo

Rápido

Lento

Moderado

Rápido

4 movimientos

Sinfonía

Trio

Cuarteto

Quinteto

Forma Sonata

 

Ternaria

Tema y Variaciones

Ternaria

Minueto/Trío (Scherzo posteriormente)

Forma Sonata

Forma Sonata sin desarrollo

Ternaria

Tema y Variaciones

Rondó

3 movimientos

Concierto

Sonata ‘Solo’

Forma Sonata

Ternaria

Tema y Variaciones

Rondó

 

Forma Sonata

Forma Sonata sin desarrollo

Ternaria

Rondó

 

Para comprender plenamente la sonata clásica es fundamental analizar las formas que configuran sus movimientos ya que cada una aporta un carácter único y contribuye a la coherencia y equilibrio de la obra. Estas estructuras permiten a los compositores desarrollar ideas musicales con claridad y diversidad. A continuación examinaremos las principales características y funciones de estas formas dentro del conjunto de la sonata.