4. El Minueto

4.2. El Trío (B)

La mayoría de las características que hemos analizado sobre la forma del minueto se aplican tanto al minueto propiamente dicho como al trío. Sin embargo, el trío puede presentar algunos rasgos estilísticos y formales que lo distinguen del minueto inicial. En primer lugar, el trío debe ofrecer un contraste claro con el minueto, aunque manteniendo el mismo compás y tempo que este.

En la mayoría de sus aspectos musicales, el trío suele ser más sencillo que el minueto que lo precede: su vocabulario armónico es generalmente más diatónico, los patrones rítmicos son más uniformes y continuos, y la textura es menos densa.

En cuanto a su organización formal, el trío generalmente sigue las normas de la forma del minueto I, pero puede diferir del minueto propiamente dicho en varios aspectos: el trío tiende a ser más corto y está formado de manera más simétrica, las expansiones suelen ser más controladas y las codas son menos frecuentes. De hecho, muchos tríos adoptan proporciones altamente simétricas propias de los periodos ternarios y binarios, como por ejemplo: 8 (c) + 4 (d) + 4 ().

Relaciones funcionales

El esquema tripartito formado por el minueto I, el trío y el da capo sugiere claramente una estructura general de tipo ternario. En este contexto, el trío actúa como un elemento de contraste que ocupa la sección central de la forma, mientras que el Da Capo representa el retorno al minueto propiamente dicho.